Ponencia elaborada en el II Congreso extraordinario de la CNT, sobre: Concepto Confederal del Comunismo Libertario
Corren los primeros días de mayo de 1936 y el país atraviesa una atmósfera de crispación en la que se suceden los rumores de golpe de Estado por parte de unas fuerzas reaccionarias que no han digerido la derrota en las urnas a principios de año. La CNT, consciente de lo que se avecina, engrasa la maquinaria para un cambio social que se acaricia con la yema de los dedos: si el golpe finalmente se produce, las masas obreras estarán preparadas para contrarrestarlo lanzándose a la revolución. Y así viene anunciándolo desde hace meses:
“No dudamos en recomendar que, allí donde los legionarios de la tiranía se lancen a la insurrección armada, se llegue rápidamente a un entendimiento con los grupos antifascistas, tomando enérgicas precauciones para que la contribución defensiva de las masas pueda conducir a la verdadera revolución social y al comunismo libertario. Que todo el mundo esté alerta. Si los conspiradores abren fuego y si su rebelión fascista es derrotada en sus primeras etapas, entonces el acto de oposición debe ser llevado hasta sus últimas consecuencias”.
En ese ambiente, la Confederación celebra su IV Congreso en Zaragoza, un comicio al que asisten cerca de 700 delegados en representación de 982 sindicatos y más de medio millón de afiliados. El ambiente es unitario y abre la puerta a los sindicatos de oposición, suturando así una herida interna que se ha alargado varios años. Entre los puntos del orden del día, además del de la alianza revolucionaria, la reforma agraria o la situación político social, se encuentra el de un Concepto Confederal del Comunismo Libertario que deberá sentar las bases del mundo nuevo que se aproxima.
Tomando como punto de partida el texto del médico y anarquista alavés Isaac Puente, cuyo folleto ‘El comunismo libertario’, publicado en 1933, se ha difundido a millares en los ambientes libertarios, Federica Montseny, Juan López, Joaquin Ascaso o Joan García Oliver, entre otros, desarrollarán la ponencia que establece el proyecto integral que va a estructurar la sociedad tras la inminente revolución. En ella defienden la comuna libre, la propiedad colectiva y la gestión obrera, basándose en la solidaridad y la libre federación.
Ese texto, aprobado el 9 de mayo, deja establecidas pues, las “líneas generales del plan inicial que el mundo productor habrá de llevar a cabo y el punto de partida de la Humanidad hacia su liberación integral” y acaba con un llamamiento a todo aquel “que se sienta con inteligencia, arrestos y capacidad” a mejorar la obra expuesta.
Poco más de dos meses después, el llamamiento tendrá eco en los cientos de miles de hombres y mujeres que van a hacer realidad la soñada liberación que esboza la ponencia.
Miguel Ángel Fernández
Ponencia elaborada en el II Congreso extraordinario de la CNT, sobre: Concepto Confederal del Comunismo Libertario. Editado por el Comité Nacional de la CNT. Zaragoza, 9 de mayo de 1936. Archivo Fundación Anselmo Lorenzo.