Carnets del SOV del sindicato CNT de El Berrueco (Madrid)
Documento del mes,
septiembre 2025
Corren los días finales de marzo de 1939. El Ejército del Centro, uno de los últimos que sostienen a la República, se deshace con rapidez y solo faltan días para que las botas fascistas desfilen por las calles de Madrid. Se desmorona una de las últimas líneas defensa de la capital, la de la sierra, que ha permanecido relativamente estable desde casi los primeros meses de guerra.
Cerca del frente se encuentra El Berrueco, el pueblo en el que dos personas, afiliadas al sindicato de Oficios Varios de la CNT local, apuran las últimas horas de legalidad republicana para esconder sus carnets sindicales entre las vigas que soportan el techo de la casa familiar.
Podemos especular acerca del momento y las circunstancias en las que estos dos trabajadores ocultan la prueba de su pertenencia al sindicato; y de igual manera, podemos, sólo imaginarnos, los sentimientos y zozobras que les asaltan en esos últimos momentos de derrumbe; pero hay un hecho significativo, el de no quemar el carnet, no deshacerse de él – como en esos mismos momentos están haciendo muchos otros intentando evitar las más que posibles represalias— que apunta a la insistencia en una idea que, pese a la tormenta que se cierne de manera inexorable, no desfallece y sólo espera tiempos mejores.
Los documentos que se afanan en esconder, un par de sencillos carnets confederales, no representan únicamente la identificación y afiliación al sindicato; suponen también la pertenencia a una causa revolucionaria que ha posibilitado las colectivizaciones agrarias y ha hecho realidad el viejo sueño proletario de un mundo sin patrones ni señoritos en campos regados con el sudor de manos campesinas como las suyas.
Especulaciones aparte, lo cierto es que la historia personal de estos dos cenetistas quedará enterrada bajo el largo invierno franquista que va a asolar el país durante cerca de cuarenta años; y esos documentos permanecerán olvidados hasta que, de manera fortuita, sean descubiertos por unos niños que juegan en el edificio, ya en ruinas, bien entrado el siglo XXI.
Ahora los carnets, junto a muchos otros fondos documentales atesorados en la FAL, ayudan a ir dando forma al rico caleidoscopio de la memoria libertaria.
Miguel Ángel Fernández
Carnets del SOV de El Berrueco (Madrid). Sindicato de Oficios Varios de CNT de El Berrueco (Madrid). 1937. Archivo Fundación Anselmo Lorenzo